Tres rutas de senderismo para disfrutar de Sligo

Cuando nos planteamos hacer nuestra primera escapada post-Covid-19, teníamos claros los requisitos indispensables que debía tener nuestro destino. Lo primero es que queríamos un viaje de desconexión, en el que pudiéramos respetar en todo momento el temido “social distancing”.  Y lo segundo es que necesitábamos una buena dosis de naturaleza. La decisión no fue fácil porque casi cualquier condado de Irlanda cumplía los requisitos, pero al final nos decantamos por Sligo y os adelantamos que este condado superó con creces nuestras expectativas.

Como os decía, Sligo nos ofreció mucho más de lo que esperábamos. Para empezar, Sligo es un condado ideal para los amantes del turismo arqueológico, así que no podíamos dejar de visitar cementerios megalíticos como el de Carrowkeel.

Entrada a uno de los tumulos funerarios de Carrowkeel

Este es sólo uno de los 14 túmulos que componen Carrowkeel

Además, Sligo también es un destino ideal para los amantes del surf y, aunque nosotros no practicamos este deporte, sí que visitamos algunas playas como la Streedagh Strand.

Panoramica de la Playa de Streedagh

Streedagh es famosa también por tres naufragios: La Juliana, La Lavia y la Santa María de Visón

Sin embargo, como os adelantamos en el título del post, a pesar de que Sligo ofrece mucho más, en este artículo nos vamos a centrar en recomendaros tres rutas de senderismo que nos quitaron el aliento (literal y figuradamente). ¿Nos acompañáis en estas tres rutas de senderismo para disfrutar de Sligo?

(1) Benbulben Forest Walk

Empezaremos con la última ruta que realizamos: la Benbulben Forest Walk. Y es que después de hacerlas todas tenemos claro que esta debió haber sido nuestra ruta de calentamiento. A pesar de que esta es la más larga de las tres de las que os hablaremos hoy, sus 5,5 km constituyen un “mero paseo”. Eso sí, un paseo con vistas espectaculares.

Esta ruta circular discurre a los pies del Benbulben, una de las montañas más icónicas del condado. Es tan icónica que me atrevería a decir, incluso, que es la montaña más fácil de identificar de toda Irlanda.

Montaña Benbulben

¿Es o no es icónica?

Pasear a la sombra de esta imponente montaña, constituye de por sí un buen motivo para hacer esta ruta, pero personalmente lo que más me cautivó a mí no fue el Benbulben, sino las vistas que te esperan al darle la espalda a la montaña. Y es que, en el punto en el que la ruta da la vuelta, se abren ante ti las vistas al salvaje Atlántico.

Panorámica de la ruta. De izquiera a derecha: montaña Benbulben, bosque y vistas al Atlántico

En esta panorámica se aprecian las dos caras de la ruta

Desde aquí no sólo podréis disfrutar de vistas de la costa de Sligo, sino que también podréis identificar lugares tan icónicos de la costa de Donegal como los Acantilados de Slieve League. Huelga decir que es por esto que os recomiendo hacer la ruta en un día despejado y con buena visibilidad.

Vistas al océano. Se ven los campos y las ovejas pastando en primer plano.

Las vistas al Atlántico

Supongo que no necesitaréis muchos más motivos por los que hacer esta ruta, así que hablemos ahora de cuestiones más prácticas. Todas las rutas por la zona comienzan desde el mismo aparcamiento y es muy fácil localizarlo en Google Maps buscando las palabras clave Benbulben Forest Walk. Una vez en el aparcamiento sólo hay que seguir las indicaciones del Benbulben Loop, que es la ruta circular más larga y la que os recomendamos desde aquí. Como os decía, se trata de 5,5 km de ruta y, aunque se puede hacer en hora y media, os recomendamos reservar dos horas para ella.

(2) Queen Maeve Trail (Knocknarea Hill)

La siguiente ruta de la que hablaremos nos llevará hasta la cima de la montaña Knocknarea. Esta montaña es otro de los hitos más reconocibles del condado, pero no por su geología, sino por estar coronada por una imponente tumba megalítica.

Empezaremos hablando de la tumba antes de centrarnos en la ruta en sí. Este túmulo de rocas es el mayor de Sligo y nunca ha sido excavado, por lo que se desconoce con exactitud su cronología o a quién perteneció la tumba. A falta de respuestas arqueológicas, siempre nos quedaran las leyendas y, popularmente, se ha atribuido esta tumba a la legendaria reina guerrera Maeve.

Tumulo de rocas de Knocknarea

La tumba de la Reina Maeve

De Maeve se cuentan muchas historias, pero la más conocida y en la que se puede entrever mejor su personalidad fuerte y guerrera es la leyenda del saqueo de ganado de Cooley. Maeve estaba casada, por aquel entonces, con Ailill y la leyenda comienza con una discusión entre ellos sobre quién de los dos era más rico (típica discusión de pareja). La cuestión es que a Maeve no le hizo ninguna gracia enterarse de que su marido era más rico que ella nada más y nada menos que por un toro de diferencia. Pero no me malinterpretéis, no hablo de un toro cualquiera. Este toro era todo un semental y, para igualar la riqueza de su marido, Maeve necesitaba encontrar un toro de la misma valía. Como adivinaréis por el nombre de la epopeya, ese toro estaba en Cooley y, en resumidas cuentas, Maeve no lo dudó dos veces y acabó alzando a todo su ejército para raptar al susodicho. Como os decía, una mujer de armas tomar.

Todo esto pertenece al terreno de las leyendas, pero explica porque al túmulo de Knocknarea, se le conozca popularmente como la Tumba de la Reina Maeve y no con el nombre de la montaña en la que se asienta. Eso sí, la montaña de Knocknarea tiene otros atractivos y desde sus 328 m de altura se puede disfrutar de vistas de todo el condado.

Vistas hacía la Bahía de Sligo

Vistas desde Knocknarea a la Bahía de Sligo

En cuanto a la ruta en sí, existen dos modalidades para hacerla: realizar la ruta circular completa de unos 6 km de recorrido o realizar sólo el ascenso a la tumba. Si decidís hacer la ruta completa existen varios aparcamientos desde la que podéis comenzar, pero mi recomendación es que en cualquiera de los dos casos aparquéis en el aparcamiento principal. Es muy fácil llegar a este aparcamiento siguiendo las indicaciones de Google Maps y usando las palabras clave Knocknarae Walk Parking.

Nosotros hicimos la ruta lineal desde el aparcamiento hasta la tumba, volviendo por el mismo camino. De esta manera, el recorrido de la ruta se reduce considerablemente ya que este tramo es de sólo 1,2 km (2,4 km ida y vuelta). Tened en cuenta también que este es el tramo de mayor intensidad, ya que el desnivel a superar es de 300 metros. Esta es una de las rutas que nos quitaron el aliento de manera más literal y aunque la subida puede hacerse en 20 minutos si estáis en forma, a nosotros nos llevó mas o menos el doble. Como siempre os recomendamos contar con más tiempo del estrictamente necesario para que podáis disfrutar de las vistas sin prisas.

Vistas hacía el interior

Vistas desde Knocknarea hacia el otro lado

Por último, quiero hacer dos aclaraciones sobre las normas del sendero. En primer lugar, y esto creo que es evidente, está prohibido subirse al túmulo funerario. Estamos hablando de un yacimiento arqueológico de un valor incalculable y es tarea de todos conservarlo para las generaciones futuras. En segundo lugar, tanto esta como la ruta de la que hablaremos a continuación atraviesan terrenos privados y se ha optado por prohibir por completo la entrada de perros. Si viajáis con perros existen otras muchas rutas que si son aptas para hacer con tu mascota.

(3) Keash Hill Trail

Llegamos así a la última de las rutas que os recomendaremos en este artículo, aunque, en realidad, fue la primera que hicimos nosotros. Quizás ya habéis intuido por el nombre de la ruta que volveremos a subir a una montaña (hill), aunque en esta ocasión no será necesario que lleguemos hasta su cima. En su lugar, subiremos “sólo” 88 metros de la cara oeste de la montaña de Keshcorran en busca de nada más y nada menos, que 17 cuevas de piedra caliza.

Las cuevas vistas desde la base. Se abren sobre la roca gris y el resto de la montaña es verde por la hierba

Las Cuevas de Keash vistas desde la base de la montaña

Antes de entrar en los detalles de la ruta, y siguiendo el tono de leyenda de la ruta anterior, hablemos de las historias que giran en torno a las cuevas y, concretamente, en su vinculación con Cormac mac Art, uno de los grandes reyes de Irlanda. Y es que, cuenta la leyenda, que este legendario rey nació a los pies del Keshcorran cuando su madre huía del asesino de su padre. Fatigada por el parto, su madre Achtan se quedó dormida, con la mala suerte de que una loba aprovechó el momento para robar al bebé. Al despertarse y comprobar que su hijo no estaba con ella, Achtan buscó ayuda y rastrearon todo el condado buscando al pequeño. No sería hasta años más tarde, cuando un cazador encontró a un niño jugando con los cachorros de la loba, que se dieron cuenta de que Cormac había sido criado en las cuevas de Keash por la misma loba que se lo llevó.

Sin duda esta leyenda dota al lugar de un encanto añadido, pero con o sin ellas, la visita a las cuevas de Keash es una de mis imprescindibles del condado. Las vistas desde las cuevas son alucinantes y dan para un poquito de postureo.

Las vistas desde la cueva con mi silueta en el centro

No pude resistirme

En cuanto a los datos prácticos de la ruta, encontraréis señalizado que el sendero comienza en el aparcamiento de la iglesia y que tiene una longitud de 3,4 km, ida y vuelta. Sin embargo, es posible aparcar el coche más cerca de las cuevas y ahorrarse el tramo de la ruta que transcurre por carretera (unos 2 km si lo contamos ida y vuelta).  Mientras que en la iglesia hay un aparcamiento bastante grande, cerca de los campos colindantes a la montaña hay un pequeño apartadero en el que caben dos o tres coches y que está justo al lado de donde comienza la ruta campo a través. Nosotros nos dimos cuenta de esto tarde, pero si llegáis pronto o hacéis la ruta entre semana es posible encontrar sitio aquí.

Si usáis Google Maps como GPS la forma más fácil de encontrar el aparcamiento del que os hablamos es buscar las palabras clave Keshcorran Caves. Tras aparcar el coche en este apartadero, o después de recorrer el tramo de carretera, tendréis que atravesar terrenos privados para llegar a las cuevas. Esto se traduce en que esta ruta no puede hacerse con perros.

Cartel de prohibido perros

Según el cartel “cualquier perro que sea visto en estos terrenos se expone al riesgo de recibir un disparo”

El último tramo es bastante empinado y puede ser resbaladizo, por lo que se recomienda llevar calzado apropiado e ir con cuidado. Además, la ruta solo llega a la cueva más grande, por lo que para acceder al resto no hay sendero. Nosotros hicimos esta ruta después de un día de lluvia, por lo que no nos atrevimos a adentrarnos en el resto de cuevas porque el terreno estaba muy resbaladizo.

Entrada de la cueva más grande

La ruta “sólo” lleva a la cueva más grande

Hasta aquí las tres rutas que consideramos imprescindibles, pero Sligo tiene muchas otras rutas que ofrecer. Si visitáis el condado buscando lo mismo que nosotros, no dejéis de visitar la página web de SligoWalks.ie en el que encontraréis información (en inglés) de todas las rutas que se pueden hacer por la zona. Además, os recomendamos pasaros por la oficina de turismo de Sligo para haceros con una Sligo Walking Guide, una pequeña guía gratuita en la que aparecen estos y muchos más senderos.

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