Una ruta por los jardines de Carlow y Wicklow

Tras dedicar unas cuantas entradas a hablaros de la salvaje costa oeste de Irlanda, toca volver al “Ancient East”. Aunque esta denominación define a la perfección rutas como la que hicimos por el Valle del Boyne, en este caso nos adentraremos en una zona cuyo atractivo no es antiguo, sino más bien paisajístico. ¿Nos acompañáis en esta ruta por los jardines de Carlow y Wicklow?

Nosotros comenzamos la ruta en el condado de Carlow porque teníamos Dublín como destino final, pero nuestra recomendación es incluir esta zona como visita de un día desde Dublín. No obstante, en ese caso quizás os debáis plantear prescindir de Carlow y leer este post al revés. Hechas estas recomendaciones, comencemos con la ruta tal y como la hicimos nosotros.

   (1) Altamont Gardens (Co. Carlow)

Nuestra primera parada fueron los Altamont Gardens, en el condado de Carlow. Estos jardines son, probablemente, unos de los más bonitos de Irlanda. Si a esto le añadimos que su visita es totalmente gratuita, tenemos un must de la zona. Bueno, totalmente gratuita tampoco es, pero sólo tendréis que pagar 2€ por el parking.

Lago cubierto de nenufares

Altamont Garden tiene un encanto diferente en cada estación del año

Los Altamont Gardens datan del siglo XVIII, aunque su aspecto actual se lo debemos al coleccionista de plantas Fielding Lecky Watson. Watson compró la finca en 1924 y la amplió hasta ocupar una extensión de 16 Ha. Su hija Corona North, donó los jardines a la nación de Irlanda en su testamento.

Templete de Altamont Gardens

Dentro de las jardines hay de todo, incluso un templete como este

   (2) Castillo de Huntington (Co. Carlow)

Tras visitar los Altamont Gardens y antes de adentrarnos en el condado de Wicklow, visitamos el Castillo de Huntington. En la actualidad este castillo sigue habitado por la familia Durdin-Robertson, aunque pueden visitarse los jardines y/o hacer una visita guiada por el interior de la casa. La vivienda está formada por una torre de homenaje construida en 1625 y los jardines añadidos en época georgiana y victoriana.

Vista general de Huntington Castle

Nosotros realizamos sólo la visita a los jardines y, quizás por que lo comparamos con los Altamont Gardens que son gratuitos y mucho más grandes, creemos que no vale la pena la visita. Si bien es verdad que los jardines de Huntington son más fotogénicos que los de Altamont, la experiencia completa no cumplió nuestras expectativas.

Este paseo de tejos tiene más de 500 años

   (3) Valle de Avoca (Co. Wicklow)

Nuestra siguiente parada, ya en el condado de Wicklow, fue el Valle de Avoca. Los ríos Avonbeg y Avonmore confluyen en esta región para formar el río Avoca. El valle en sí es muy pintoresco, pero el motivo de nuestra visita era conocer la tienda de Avoca Handweavers.

Exposición sobre los tejidos de Avoca

La tienda del Valle de Avoca es diferentes al resto de Avocas

Avoca Handweavers nació en este valle en 1723 y hoy en día es una de las marcas artesanales más famosas de Irlanda. Aquí no sólo se puede visitar una de las tiendas de la compañía sino que se conserva el molino en activo más antiguo del país. Además, los telares siguen en funcionamiento y durante la visita los tejedores explican el proceso de preparación de la lana y elaboración de los tejidos.

   (4) Glendalough (Co. Wicklow)

Llegamos ahora al punto fuerte de la ruta, a la joya de la corona del condado, la razón por la que mucha gente visita Wicklow: el emplazamiento monástico de Glendalough.

Torre cilindrica y tumbas de Glendalough

Esta torre cilíndrica es el icono más conocido de Glendalough

En el año 498 llegó al valle de Glandalough, literalmente “el valle de los dos lagos”, un monje llamado Kevin. Este joven ermitaño buscaba hacer un retiro espiritual pero, por irónico que pueda parecer, su experiencia atrajo a muchos otros monjes. Durante los siguientes doscientos años se formó en Glendalough un auténtico asentamiento monástico que llegó a rivalizar con Clonmacnoise (un emplazamiento del que os hablamos en nuestra ruta por las Midlands).

Aunque Glendalough fue destruido casi por completo por los ingleses en 1398, en el sitio quedan restos muy interesantes, como la única entrada monástica conservada en Irlanda. En su interior también se conserva una torre cilíndrica del s. X, los restos de la catedral de St Peter y St Paul o la Saint Kevin’s Kitchen. Esta última iglesia se conserva entera, pero que no os engañe su nombre, nunca fue utilizada como cocina.

Entrada a Glendalough

Entraréis a Glendalough por la única entrada monástica conservada en Irlanda

Desde la Saint Kevin’s Kitchen se accede a un paseo que lleva a los dos lagos a los que hace referencia el nombre del lugar. A excepción del centro de visitantes, la entrada a los restos de este sitio monástico es totalmente gratuita.

   (5) Parque Nacional de Wicklow Montains (Co. Wicklow)

Glendalough es, en realidad, la primera de nuestras paradas dentro del Parque Nacional de Wicklow Montains. Este parque cubre más de 200 km2 de extensión en los que el paisaje varía notablemente. Lo mejor para apreciar todos estos contrastes es recorrer la Military Road, una carretera construida en el siglo XIX por los soldados británicos.

Riachuelo en los Montes Wicklow

No dudéis en hacer todos los altos en el camino que podáis a lo largo de la Military Road

Desde Glendalough os recomendamos recorrer esta carretera hasta el Sally Gap y ahí desviaros para visitar el Lough Tay. Reconoceréis fácilmente el punto en el que deteneros para obtener las vistas del lago desde las alturas. Lo que no encontraréis es la forma de acceder al lago en sí ya que se encuentra en propiedad privada. El dueño, Garech de Brún, pertenece a la familia Guinness, por lo que a este lago también se lo conoce como Lago Guinness.

¿Os suena esta perspectiva del Lough Tay?

Aunque el Lough Tay supone por sí mismo una parada obligatoria, aún lo es más para los adictos a las series. Seguro que algunos habéis sido capaces de reconocer en las fotos la ubicación de Kattegat, la aldea en la que viven los protagonistas de Vikings.

Desde este lado no se reconoce la Bahía de Kattegat pero a mi me gusta más esta perspectiva

Por último, en el extremo norte del parque nacional encontraréis la Powerscout Estate, una finca de más de 64 km2 de extensión. En realidad nosotros realizamos esta parada para tomar un café en la Powerscourt House, una mansión del siglo XVIII, pero el mayor atractivo de la casa son sus jardines. Estos jardines son considerados como uno de los más importantes de toda Irlanda, pero la fama se paga y la entrada cuesta 10€ por persona. Sabemos que no es un precio que eche para atrás pero no quisimos exponernos a la decepción que nos produjo el castillo de Huntington.

Hasta aquí nuestra ruta paisajistica por los condados de Carlow y Wicklow. Seguro que nos quedaron muchas cosas en el tintero pero nuestra recomendación es que lo adaptéis como viaje express desde Dublin. ¿Qué quitaríais? ¿Añadiríais alguna parada?

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