Qué ver en Killarney y alrededores

Os tengo que confesar que acabar viviendo cerca de uno de los lugares más turísticos de Irlanda fue totalmente accidental. Y es que sí, a pesar de su tamaño, Killarney es la segunda ciudad más visitada de Irlanda y yo no lo supe hasta después de comprar los billetes de avión… Pero esta entrada no trata sobre mi total desconocimiento de la zona antes de venir, sino de todo lo que he descubierto que se puede ver en Killarney y alrededores.

Mapa de Killarney con los puntos señalados

   St. Mary’s Cathedral

La Catedral de Santa María (1) es una de las iglesias neogóticas más importantes de Irlanda y ¡sólo tardaron 13 años en construirla! Teniendo en cuenta la magnitud de la iglesia esta cifra ya es bastante sorprendente, pero más lo será si os digo que las obras estuvieron paradas durante cinco de esos trece años. Este parón fue consecuencia de la Gran Hambruna, o Great Famine en inglés, un periodo que supuso que Irlanda perdiera a una cuarta parte de su población. Pero dejemos las clases de historia irlandesa para otro momento y hablemos del edificio.

Catedral de Killarney

Sólo hicieron falta 13 años para acabar esta imponente catedral

La Catedral de Santa María fue diseñada por el arquitecto Augustus Welby Pugin y su construcción comenzó en el año 1842. No hace falta que os diga la fecha de finalización, ¿verdad? Como ya habíamos mencionado, la catedral se hizo en estilo neogótico y Pugin citó entre sus fuentes de inspiración las ruinas de la catedral de Ardfert, que se pueden visitar cerca de Tralee.

Este edificio es el mayor, y quizás el único, atractivo turístico del centro histórico de Killarney, pero no me malinterpretéis, este hecho no le resta atractivo a la zona. Las casitas de colores y las tiendecillas hacen que valga la pena dedicar unas horas a pasear por el pueblo. Personalmente, os recomiendo que hagáis este agradable paseo por la tarde y os quedéis a descubrir la vida nocturna de Killarney. Aunque de pubs y restaurantes ya hablaremos en otra ocasión.

Fachadas de colores de Killarney

Las fachadas de colores son muy típicas de toda esta zona y dan a los pueblos un encanto especial

Otros edificios de interés histórico que ver en el centro Killarney son el Monasterio Franciscano (2), que estuvo habitado por monjes hasta 1849; la Iglesia de Santa María (3) o la Killarney House (4), aunque esta última técnicamente no está en el pueblo sino en el siguiente punto del que hablaremos: el Parque Nacional de Killarney.

   Parque Nacional de Killarney

Llegamos a la joya de la corona, el Parque Nacional de Killarney. Puede que recorrer el centro de Killarney sólo nos lleve un par de horas, pero descubrir todas las maravillas que esconde el parque nacional os ocupará el resto del tiempo que le hayáis decidido dedicar a la zona.

Playa de uno de los Lagos de Killarney

Hay rincones como este repartidos por todo el Parque Nacional de Killarney

El Parque Nacional de Killarney fue el primer parque nacional creado en Irlanda y se remonta a 1932, cuando la familia de Muckross donó su casa al Estado. A partir de esa fecha, el parque se ha ido ampliando hasta alcanzar las 10,236 Ha que ocupa hoy en día. Una cuarta parte de esta extensión está ocupada por los tres lagos de Killarney: Lough Leane, Muckross Lake y el Upper Lake.

Vista a los lagos de Killarney

Lough Leane

Este parque es, además, el hábitat de la última manada salvaje de ciervos rojos que queda en Irlanda. Seguramente no hace falta que haga hincapié en ello, pero recordad que son salvajes. Respetad su espacio y, sobre todo, id con especial cuidado si visitáis Killarney durante la época de celo, entre septiembre y noviembre. Teniendo en cuenta esto, os recomiendo dos áreas para ver a los ciervos: el camino circular de Knockreer y las inmediaciones de Muckross House. De esta última zona ya hablaremos en profundidad, pero para acceder a la primera zona lo mejor es usar el acceso al parque que hay junto a la Catedral de Killarney.

Familia de ciervos en el Parque Nacional de Killarney

Desde el camino circular de Knockreer siempre se consiguen ver decenas de ciervos

     Ross Castle

El Castillo de Ross (5) o, en inglés, Ross Castle, es una casa-torre construida en el siglo XV por el clan de los O’Donoghue. Sin embargo, los dueños que más chicha le sacaron al castillo fueron los Browne. Como prueba de ello, durante las Guerras Confederadas irlandesas, el Castillo de Ross fue el último bastión de la provincia de Munster en rendirse ante Oliver Cromwell. Eso sí, a pesar de darle al castillo una de sus mejores anécdotas, los Browne también fueron los responsables de su deterioro. ¿Cómo? Pues esta familia, que ya contaba con otra mansión en la que vivir, tuvo la excelente idea de quitarle el techo al castillo como forma de ahorrarse los impuestos sobre la propiedad. ¿Quién dijo que la evasión de impuestos fuera un tema sólo del siglo XXI?

A pesar del deterioro que sufrió el castillo y gracias a los trabajos de restauración, hoy en día se puede visitar el interior del castillo. Durante la visita guiada, que dura un poco menos de una hora y cuesta 5€, os explicarán, sólo en inglés, los métodos defensivos con los que contaba el castillo y como eran las diferentes estancias del interior. Si os defendéis bien con el idioma, en la visita se cuentan cosas muy interesantes, pero el mayor atractivo del Castillo es el entorno en el que está situado. Dicho en otras palabras, acercaos al castillo sí o sí, pero, si queréis, obviad la visita al interior.

Castillo de Ross

El exterior y el paisaje que lo rodean son el punto fuerte de Ross Castle

Desde Ross Castle se puede ir, en barca, hasta la isla de Inisfallen (6), en el centro del Lago Leane. En esta isla se encuentran los restos de un monasterio fundado en el siglo VII por San Finian el Leproso, aunque, con este nombre, es normal que este santo irlandés no ganara la misma fama que San Patricio. Eso sí, los restos que se pueden ver en la isla a día de hoy, pertenecen a un monasterio agustino posterior que se levantó sobre el templo original en el siglo XVII.

     Muckross House y Traditional Farms

¿Recordáis que la familia de Muckross había donado una casa al Estado y que eso dio lugar al primer parque nacional de Irlanda? Pues os presento la casa en cuestión. La Muckross House (7) es una mansión del siglo XIX construida en estilo Tudor. El interior esta amueblado con objetos originales y se puede visitar todo el año. Sin embargo, yo recomiendo (es lo que estoy esperando para hacer yo) que visitéis la casa en verano y aprovechéis la entrada combinada con las Granjas Tradicionales de Muckross. Entrar sólo a la Casa de Muckross cuesta 9 €, mientras que la entrada combinada cuesta 15 €.

Muckross House

Muchas familias se acercan a Muckross House para disfrutar del buen tiempo (cuando hace)

Las Granjas Tradicionales de Muckross sólo están abiertas de mayo a septiembre y recrean granjas de principios del siglo XX. Hay guías disfrazados que amenizan la visita al más puro estilo de museos al aire libre como el de Skansen, en Suecia.

Muckross House cuenta con un amplio parking gratuito, por lo que es un buen lugar para seguir explorando a pie el Parque Nacional. Desde aquí se puede llegar andando a los puntos de los que hablaremos a continuación y también se pueden hacer rutas de senderismo sencillas como la que rodea el Lago de Muckross.

Escalones en medio del bosque

Os recomendamos la ruta circular señalizada que rodea el Lago de Muckross

     Muckross Abbey

A 2 km de la Muckross House se encuentran los restos de Muckross Abbey (8). Pero que no os confunda su nombre, aunque se llame Abadía, este templo fue en realidad un monasterio franciscano del siglo XV.

Claustro de la Abadía de Muckross

Un gran tejo convierte el claustro en un rincón de cuento

El templo fue quemado por las tropas de Cromwell (las mismas a las que les costó tanto que Ross Castle cayera) en el año 1652. A pesar de que desde entonces el monasterio quedara en ruinas, el cementerio que hay a sus pies siguió en uso y aún hoy funciona como lugar de sepultura.

Abadía y cementerio de Muckross

Si os fijáis en las fechas de las lápidas veréis que el cementerio sigue en uso

     Torc Waterfall

Más o menos a la misma distancia de Muckross House, aunque en sentido contrario, se encuentra la Cascada de Torc (9). Esta cascada, que mide aproximadamente 20 metros de altura, no es la única cascada del Parque Nacional, pero si la más conocida y visitada. Quizás influya en este dato el hecho de que exista otro aparcamiento a escasos 200 metros de la cascada.

Cascada de Torc

A diferencia del resto del parque, la cascada vale la pena visitarla en época de lluvias

Si os gusta andar yo os recomiendo que hagáis el circuito circular alrededor de Muckross Lake y os desviéis para ver la cascada o, incluso, si estáis en buena forma física, que sigáis el recorrido marcado en color rojo y subáis el Monte Torc. Este último sendero, se conoce localmente como Cardiac Hill, ya que, sin duda, los escalones que suben a la cima pondrán a prueba el correcto funcionamiento de vuestro corazón. Como recompensa tendréis unas vistas impresionantes de los lagos de Killarney.

     Ladies View

Y ya que empezamos a hablar de vistas, hablemos del que es, probablemente, mi lugar favorito de todo el condado. Hablo de Ladies View (10), un mirador que se encuentra a unos 17 km de Killarney. Para llegar a este punto deberéis seguir la carretera N71, también conocida como Ring of Kerry.

Lagos de Killarney desde Ladies View

Uno de mis rincones favoritos de Kerry

Del Ring of Kerry ya hablaremos en otra ocasión, pero, aunque no hagáis esta famosa ruta de carretera vale la pena que os acerquéis a disfrutar de estas vistas, sea la estación que sea.

Vistas desde Ladies View en otoño

En otoño las vistas incluso mejoran

El nombre de este mirador esconde un pedacito de historia. En 1861, Killarney recibió la visita de la Reina Victoria. Durante esta visita, se dice que las damas de compañía de la reina quedaron tan fascinadas con las vistas que le pusieron este nombre al mirador en su honor.

   Aghadoe

Otro punto desde el que se pueden disfrutar de las vistas de los lagos es el Mirador de Aghadoe (11). Este mirador se encuentra a 5 km de Killarney, junto al Aghadoe Heights Hotel (es mejor buscar el hotel en Google Maps que el mirador en sí).

Vistas desde Agadhoe

El caballo no siempre está, pero mejora mucho la foto con él ahí

En la colina de Aghadoe también se encuentran las ruinas de una iglesia románica y el castillo de Parkavonear.

Como veis Killarney da para largo. Es por eso que os recomendamos que le dediquéis a la zona, al menos, dos días. Pero no nos malinterpretéis, dos días es lo que se necesita para ver las cosas de las que hablamos en este post. Si lo que queréis es descubrir el condado de Kerry (quizás el más bonito de Irlanda), seguid leyendo las próximas publicaciones.

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2 Thoughts to “Qué ver en Killarney y alrededores”

  1. Que bonito!!! Me encantan los miradores y todas las rutas que mencionas, si que hay cosas para ver en Killarney. Lo del quitar el tejado es muy gracioso, aunque yo pienso que sería para ahorrar más que para evitar pagar impuestos jajaja Vas a tener que hacer una sección especial de fotos de arcoiris 😍
    Saludos!

    1. Miriam

      Hola Lena, gracias por dejar un comentario. La verdad es que Killarney tiene muchísimas cosas que ver y es un buen punto de partida para recorrer el condado de Kerry (uno de los más bonitos de Irlanda). Sobre el tejado, si que era para evadir impuestos, o eso nos explicaron en la visita guíada. El impuesto sobre las propiedades era un impuesto por techo, por lo que si tu propiedad no tenía techo… Fotos de arcoiris no tengo tantas, pero las que tengo son espectaculares. Son material muy instagrameable, así que ya veréis la colección por ahí 😉😉
      Un beso, 😘

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