Dos días en Venecia

Después de conocer muchas “Venecias del Norte”, en 2017 le llegaba el turno a la auténtica Venecia, a la original, o, como la conocen en alguna dimensión alternativa, “la Brujas del sur”.

Antes de entrar en la ruta de estos dos días por la ciudad, tenemos que aclarar un pequeño detalle: Venecia es un auténtico laberinto. Un laberinto muy bien señalizado, pero un laberinto al fin y al cabo. Si seguís las flechas, ya sea “Per Rialto” o “Per Academia” acabaréis llegando a vuestro destino, ahora bien, lo que veáis de camino ya es otra historia. Y es que, si a las probabilidades de perderse le añadimos que hay monumentos a cada esquina, tenemos un auténtico galimatías de puntos y rayas en el mapa. Es por eso que, por nuestra propia salud mental, hemos optado por simplificar la ruta a una serie de puntos y que el resto de la ciudad se os muestre por si sola.

Mapa con los puntos del primer día señalados

Nosotros decidimos ahorrar unos dineros durmiendo fuera de Venecia (que quizás yendo solo dos días no fue la mejor opción, pero “la pela es la pela”) por lo que nuestra ruta empieza siempre en la estación de autobuses (1). Aquí podréis encontrar la oficina de turismo, pero si tenéis intención de entrar en busca de un ansiado mapa, SPOILER ALERT, aquí los mapas se pagan. Pero bueno, esto es solo un apunte, aunque si queréis abrir un debate, en comentarios lo hablamos. Lo que sí que podréis adquirir aquí es un bono de transporte. Venecia se recorre muy bien a pie (dentro de que vas perdido a todas partes), pero si vuestro plan incluye coger más de dos Vaporettos ya os sale a cuenta comprar un bono de 24 horas (el bono cuesta 20€ pero cada viaje en Vaporetto ronda los 7). Si queréis más información sobre estos pases y sus precios, tenéis todo aquí. Nosotros no activaremos el bono hasta más tarde, así que continuemos con la ruta a pie del primer día.

Nada más salir de la estación nos toparemos de bruces con el Gran Canal, el canal más grande e importante de Venecia. Este canal, de 4 km de longitud, divide la ciudad en dos mitades que están conectadas por cuatro puentes. El primero que nos encontraremos es el Puente de la Constitución (2), diseñado por el arquitecto español Santiago Calatrava. A pocos metros de éste veremos el Puente de los Descalzos (3), muy cerca de la Estación de Trenes de Santa Lucía. Sobre los otros dos puentes, mucho más conocidos, hablaremos al llegar a ellos.

El Gran Canal visto desde el puente de la Constitución

El Gran Canal

Nosotros empezamos el día callejeando por el barrio de Cannaregio (4), un barrio que fue elegido por los mismísimos Marco Polo, Tiziano o Tintoretto como lugar de residencia, pero que también fue testigo de la creación del guetto judío de Venecia. Sin embargo, no penséis que estamos hablando de un guetto de la época de la Segunda Guerra Mundial, en realidad este guetto se remonta a la época de la República de Venecia, concretamente a inicios del siglo XVI.

Un balcón con flores, un canal y una iglesia cualquiera forman una postal preciosa del barrio

Un rincón cualquiera del barrio de Cannaregio

Un canal y al fondo la fachada de Ca' Pessaro

Una foto desde Cannaregio de Ca’Pessaro, al otro lado del Gran Canal

Después de callejear por este barrio nos dirigimos al siguiente puente que cruza el Gran Canal: el Puente Rialto (5). Este es el puente más antiguo de los cuatro y, sin duda, el más famoso y fotografiado de Venecia. Se construyó entre 1588 y 1591 para sustituir al anterior puente de madera.

El puente Rialto y un monton de gente viendo las vistas desde él

El Puente Rialto suele estar a reventar de gente…

Vistas del Gran Canal desde el Puente de Rialto

… pero dando unos cuantos codazos llegaréis a estas vistas

Tras cruzar el Puente Rialto nos dirigimos al Mercado Rialto, no sólo con la intención de ver el mercado en sí, sino para observar algunas de las fachadas de los palacios que bordean el Gran Canal, como la fachada del Ca’ d’Oro (6). Venecia es una ciudad llena de palacios, pero la fachada de éste es, quizás, la más bonita de la ciudad.

El Gran Canal y, en la otra orilla, la fachada de Ca d'Oro y otros edificios palaciegos

La primera fachada a la derecha es la de Ca d’Oro

Tras esto seguimos callejeando por el distrito de San Polo (7), lugar dónde se asentaron los primeros habitantes de Venecia. Y es que, el nombre de Rialto viene de “Rivoaltus” que es un terreno libre de inundaciones. En este barrio destacan la Iglesia de Santa María Gloriosa dei Frari y la Scuola Grande di San Rocco, aunque, desgraciadamente, en ambos casos sólo vimos el edificio por fuera.

Nos dirigimos ahora al cuarto puente: el Puente de la Academia (8). Este puente destaca por ser el único de los cuatro puentes que está construido en madera, pero no es porque conserve el material inicial sino porque la madera sustituyó al hierro del puente original. Desde este puente se consigue otra de las postales estrella de la ciudad.

Vistas desde el Puente de la Academia. Destaca la cúpula de Santa María de la Salute

El Gran Canal desde el Puente de la Academia

Tras cruzar el puente nos dirigimos, ahora sí, a la parada estrella del viaje: la Plaza de San Marcos (9). ¿Sabíais que Napoleón se refirió a esta plaza como “El salón más bello de Europa”? ¿o qué es la única “Piazza” de Venecia? Con todo esto, es normal que se trate de uno de los mayores atractivos de la ciudad, por lo que preparaos para pasar unas cuantas horas descubriéndola.

Empecemos con la Basílica de San Marcos, la iglesia más importante de Venecia. La entrada al templo es gratuita, salvo algunas zonas que sí que son de pago y que nosotros, para que o vamos a mentir, no vimos. Eso sí, antes de poneros a la cola (porque sí, se forman colas…), tened en cuenta que no se puede entrar en la iglesia con mochilas, por lo que si lleváis bultos grandes tendréis que pasar antes por la consigna, que se encuentra en una de las calles adyacentes y no en la propia iglesia. Sobre la basílica en sí, poco os voy a contar, sólo la definiré con un adjetivo y a la vuelta del viaje me contáis si estáis de acuerdo con él: la Basílica de San Marcos es opulenta hasta decir basta.

La Basilica de San Marcos es muy imponente y tiene una decoración muy suntuosa

Una de las basílicas más imponentes que he visitado…

Justo al lado de la Basílica (es más, al principio el templo iba a ser sólo su capilla, pero ya veis la magnitud que acabo alcanzando…), está el Palacio Ducal, residencia de los dogos, sede de gobierno y prisión de la República de Venecia. Esta es otra de las visitas que no os podéis perder, aunque su precio a priori pueda resultar carillo al ascender a los 20€. Este precio incluye la entrada a diferentes salas del Palacio, así como la visita a la prisión pasando por dentro del Puente de los Suspiros (en un momento os hablaré más de este puente) y la entrada a los museos que hay en torno a la plaza: el Museo Correr, el Museo Arqueológico Nacional y la Biblioteca Nacional Marciana.

Fotografía sacada desde el interior del Puente de los Suspiros. Por uno de los huecos de la decoración se ve el exterior y el puente desde el que los turistas le sacan la foto por fuera

A través de estas celosías veían el agua y el cielo por última vez

Volviendo a la plaza, otros de los puntos de interés son el Campanille y la Torre dell’Orologio. El primero es el campanario de la basílica, desde cuyos 98,5 metros de altura se pueden obtener vistas de la ciudad. Nosotros optamos por otras vistas, pero ya llegaremos a ello. En cuanto a la Torre dell’Orologio, en su parte alta se encuentra el reloj de San Marcos. Cuenta la leyenda que la belleza del reloj era tal que cegaron al relojero para que no pudiera crear otro reloj que lo eclipsase. Es curioso que esta leyenda la compartan otros relojes, como el reloj astronómico de Praga o el de Gdansk, ¿coincidencia?

En el primer piso destaca el reloj astronómico y en el último el león, símbolo de la ciudad

El reloj es una belleza, pero de ahí a cegar a alguien…

Y ahora que tenemos la plaza dominada retomemos el tema del Puente de los Suspiros (10). Su nombre suena muy romántico, ¿verdad? Pues su historia no tiene nada que ver con suspiros de amor, sino de resignación. Desde este puente los reos veían por última vez el cielo y la Laguna de Venecia antes de ser encerrados en la prisión del Palacio Ducal. Ya no es tan romántico, ¿no? Después de haberlo cruzado por dentro no os perdáis las vistas por fuera desde el Ponte della Paglia.

Sobre el canal, el Puente de los Suspiros une el Palacio Ducal con la prisión.

Personalmente me gusta más el puente por dentro… pero todo son gustos

Nuestro paseo por la orilla de la laguna nos llevó hasta el Arsenal de Venecia (11), una base naval cuya existencia se remonta a la Edad Media. Así fue como nos dimos cuenta de una de las maravillas de la ciudad: a partir de las seis de la tarde, sus calles empiezan a vaciarse y es el momento ideal para volver a pasear por las calles más abarrotadas.

Dos torres de ladrillo flanquean el canal por el que entraban y salían los barcos

Nuestro paseo nos llevó hasta aquí

Este es también el momento en el que activamos el bono de 24 horas para la ruta del día siguiente.

Mapa con los puntos del día 2 señalados

Para el segundo día dejamos los puntos más separados del mapa, empezando por la Iglesia de San Giorgio Maggiore (1). ¿Recordáis las vistas de las que os hablaba? Pues aquí están y, encima, con ascensor. Subir a la torre de la iglesia cuesta 6€, que por mucho ascensor que tenga es un poco caro, pero desde aquí las vistas son asombrosas. La única forma de llegar a la isla en la que está situada esta iglesia es en barco, así que nos montamos en la Vaporetto nada más llegar a la estación de autobuses y aprovechamos para recorrer el Gran Canal desde una nueva perspectiva.

En una isla aislada se encuentra la Iglesia de San Giorgio Maggiore. Destaca su torre

La Iglesia vista desde San Marcos

Panorámica de San Marcos desde la torre de San Giorgio Maggiore

San Marcos vista desde la Iglesia 

En esta panorámica destaca la Iglesia de Santa María de la Salute

Más vistas desde San Giorgio Maggiore

Nuestro objetivo del día también era visitar las islas de Murano (2) y Burano, pero como teníamos el vuelo esa tarde tuvimos que centrarnos en sólo una de las dos y nosotros optamos por Murano. Esta isla es famosa por el cristal homónimo por lo que preparaos para ver muchas tiendas centradas en este material o, incluso, un monumento de un cristal gigante situado junto a la Torre dell’Orologio de la isla (no la de San Marcos).

La torre del reloj de Murano y frente a ella un monumento de un cristal de color azul

Un cristal gigante en honor al cristal de Murano

Como el tiempo apremiaba volvimos en Vaporetto al centro, esta vez dirección a la Basílica de Santa María della Salute (3), una de las últimas iglesias que queríamos ver. Para hablar de esta iglesia tenemos que hablar primero de la llegada de una nueva epidemia de peste a Venecia en 1630. Esta enfermedad ya había llegado a la ciudad en otras ocasiones y esta vez el patriarca de Venecia decidió prometer a Dios que si la peste acababa construiría una Iglesia dedicada a la Virgen y cada año celebraría el día en el que la epidemia pasase. Así fue como se fundó esta Iglesia dedicda a Santa María della Salute y como, cada 21 de noviembre, se celebra la Fiesta de la Madonna della Salute.

Y como el día iba de ver aquellas cositas que no nos queríamos dejar pendientes, le tocaba el turno a cumplir un pequeño antojo: visitar la librería Acqua Alta (4). Esta es, probablemente, la librería más peculiar que he pisado nunca y es que, para evitar que las mareas altas, más conocidas como Acqua Alta, dañen los libros, estos se guardan en bañeras o, incluso, en góndolas. La tienda no tiene desperdicio y, aunque quizás no sea una prioridad para el primer viaje a la ciudad, vale la pena pasarse a conocerla al menos una vez en la vida.

En la entrada de la libreria hay un cartel que pone: "Bienvenidos a la libreria más bonita del mundo"

La entrada a la librería más bonita del mundo 

Con los libros mojados han hecho una escalera en el patio

Una escalera de libros para ver las vistas del canal

Como veis la ruta que seguimos en Venecia, sobre todo el segundo día, no se parece a las rutas a las que os tenemos acostumbrados, pero es que es una ciudad que impone su estilo a quién la visita y, en nuestro caso, eso significó callejear sin rumbo y olvidarnos por completo de seguir las notas que llevábamos de casa. ¿Os ha pasado alguna vez? ¿Habéis llegado a una ciudad que os atrapase de tal forma que os olvidarais de seguir el plan y os quedarán mil cosas pendientes de hacer? Yo creo que con todas las ciudades te quedan cosas pendientes, pero siento que de Venecia nos faltaron tantas cosas por ver…

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6 thoughts on “Dos días en Venecia

  1. Laura

    Muero de ganas por ir a Venecia!! Cuantos días recomiendas para verla bien, con tranquilidad y disfrutando? Gracias por recomendar el alojamiento fuera de la ciudad, porque estuvimos mirando y es recaro quedarse en venecia.
    Que librería tan especial, me la apunto como lugar al que ir, si o si.

    1. Miriam

      Nosotros realmente lo que hicimos fue alargar una escala así que solo le dedicamos dos días (más bien uno y medio) pero yo creo que mínimo necesitas 3 o 4 días, dedicarle dos a recorrer bien el centro y el resto a ir por las islas (en principio si vais a saco creo que en un día se puede ver Murano y Burano, pero si queréis ir tranquilos mejor dos por si acaso).
      La librería yo creo que es un must, es la librería más bonita que he visto nunca.
      Un saludo Laura,

  2. Luz

    La escultura de cristal de Murano fue una de las cosas que más me impresionaron de Venecia y sus islitas. La verdad es que coincido contigo en que la Basílica de San Marcos impone, es una construcción maravillosa. Nos encanta Venecia en todas sus caras y versiones, aunque la auténtica es la mejor 😉 ¿Dónde os alojasteis fuera de Venecia? Nosotros también buscamos ahorrar un poco en nuestra próxima visita y nos gustaría saber tu opinión. Un saludo

    1. Miriam

      Hola Luz! Nos alojamos en Mestre, allí el alojamiento es más barato, pero si vas pocos días quizás es perder mucho tiempo en la parte de ir y volver (eran unos 25 minutos por trayecto). Si vais más días u os lo pensáis tomar con más calma si que vale la pena porque la diferencia de precio se nota bastante… Espero que os haya ayudado, un saludo 😉

  3. Maria

    Hola, antes de nada gracias por tu post, nos va a ser muy útil para planear el viaje. El mes que viene vamos 4 días a Venecia y por lo que veo con 3 tendría suficiente, sería un día para cada: Venecia, Murano y Burano. Mi pregunta es ¿que me recomiendas que haga el cuarto día? Y si te acuerdas de algún restaurante económico pues nos vendría bien también jeje
    Muchas gracias y un saludo

    1. Miriam

      Hola María!! Murano y Burano lo podéis hacer, incluso, el mismo dia. Nosotros es lo que teníamos pensado, pero al irnos ese mismo día y tener sitios pendientes en el centro nos fue imposible. Yo lo que haría sería recorrer Venecia con calma durante 2 días porque así lo podrás abarcar todo mejor y plantearte lo de entrar en sitios. Pero vamos que con ese plan seguiría quedando igualmente el cuarto día suelto 😂😂 ¿Quizás una escapada a Verona?
      Sobre la comida, la recomendación clave es el Dal Moro’s, un sitio de pasta fresca para llevar. Fue la que más veces encontramos en los blogs que leímos y nos fue muy bien.
      Un beso,

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