Productos fantásticos y donde encontrarlos

Entrada tras entrada os vamos mostrando algunos de nuestros rituales cuando estamos de viaje. Ya os hemos hablado de nuestro afán por coleccionar mapas y ahora os queremos confesar un vicio muy distinto: nos encanta probar snacks y productos del país en el que estamos. ¿Esto que implica? Básicamente, que además de visitar museos, parques y demás monumentos, visitamos supermercados. Gracias a esto hemos ido configurando listas de “productos fantásticos y donde encontrarlos” (se nos nota el fanatismo por el universo no muggle, ¿no?).

Para empezar con esta sección, que esperamos continuar a pesar del consecuente aumento de peso que conlleva hacerlo, hemos decidido hacer una selección de lo más variada de productos europeos: chocolates, galletas, pastelillos y, ¿por qué no? algo de licor. Así que, explicada la idea, pasemos a los productos.

Advertencia: este vicio no suele implicar hacer fotos de los productos así que espero que me perdonéis que las imágenes de este post no sean mías.

   (1) Speculoos y sus derivados (Bélgica)

No pretendía que esta entrada fuera un ranking, pero tengo que confesaros que si los pongo los primeros es porque estos productos me han llegado a obsesionar y ahora intentaré explicaros el porqué.

Las Speculoos son las típicas galletas de especias que se preparan en muchos países de Europa y que se comen, sobre todo, en Navidad, pero lo que hace Lotus con ellas es de otro nivel. Hasta aquí, tenemos un tipo de galleta más, que esta buena, pero que no deja de ser un producto que podemos encontrar en supermercados grandes en España, sean de la marca Lotus o no (Aldi y Lidl, sin ir más lejos, venden otras marcas de estas galletas, pero sólo por navidades). Mi obsesión llegó al descubrir la crema de Speculoos (que ríete tú de la Nocilla) y esto sí que no se vende aquí.

¿Cómo descubrí yo este producto? Pues como toda “droga” (y lo digo por su poder adictivo, no porque su consumo sea ilegal), la primera dosis te la regalan. Como lo oís, la primera vez que me encontré con este producto fue en el desayuno de uno de los albergues y venía en formato monodosis. A partir de aquí, la cosa fue a peor (o a mejor, depende de a quién le preguntes) y lo siguiente fue pedirme todos los gofres que comí en Bélgica con esta crema.

Hasta aquí es una obsesión como otra cualquiera, pero toda historia de amor tiene un momento trágico, como ese momento en el que descubres que sí, la crema cuenta como líquido, y tú viajas sólo con equipaje de mano. Aquí he de decir (por si me lee alguien del hostal en el que me quedé) que siento haber “tomado prestadas” tantas monodosis. Por suerte, podéis estar tranquilos y probar la crema de Speculoos sin ningún miedo ya que, como os decía, las galletas se venden en España y con un poco de destreza (y la receta adecuada) podéis montar vuestro propio laboratorio en casa.

   (2) Pan di Stelle (Italia)

Jamás podré desbancar al Monstruo de las Galletas como adicto número uno a este dulce, pero cuando os cuente cuál fue mi siguiente obsesión veréis que soy una dura competidora. Sí, el siguiente producto son más galletas, pero esta vez son italianas. Aquí la marca vuelve a superarse a sí misma y Pan di Stelle ya tiene más complementos que la Barbie Malibú, pero en este caso lo importante es la galleta original o, mejor dicho, la galleta, porque las imitaciones también están de muerte.

Las galletas Pan di Stelle son unas galletas de chocolate y avellanas decoradas con estrellas de azúcar. Simple, ¿verdad? Pero riquísimas. Probadlas con leche, probadlas solas, usadlas para preparar postres… pero haceos con ellas al llegar a Italia y luego me contáis.

   (3) Chocolate Gianduja (Italia)

Para el siguiente producto no nos vamos a tener que mover de país, aunque quizás si de región, ya que de dónde es verdaderamente típico el chocolate Gianduja es del Piamonte, concretamente de Turín, su lugar de origen.

Lo más habitual es encontrarse el chocolate Gianduja formando parte de otros productos. En toda Italia os lo podréis encontrar, por ejemplo, en forma de helado, pero quizás el ejemplo más conocido sea como relleno de los bombones Ferrero Rocher. Sin embargo, si estáis en el norte de Italia, la mejor forma de probarlo es en forma de Gianduiotto, es decir, en formato de bombón. Estos bombones tienen una presentación de lujo ya que se venden en forma de mini lingotes de “oro”. Pero pasemos a qué es Gianduja.

El chocolate Gianduja se crea en 1806 en Turín, en un momento en el que escaseaba el cacao. Los maestros pasteleros optaron entonces por reducir la cantidad necesaria de este ingrediente añadiéndole avellanas. La Gianduja es, por lo tanto, chocolate con avellanas, ¿os suena de algo? ¿Acaso no es esa la receta de la Nutella? Pues sí, este producto, también italiano, pero muy posterior, surgió a partir de la receta de la Gianduja, motivo por el que nació bajo de nombre de “pasta gianduja”.

   (4) Mr. Kipling (Reino Unido)

Pasemos a un producto que sólo podréis probar en el Reino Unido e Irlanda: las tartaletas de Mr. Kipling. Esta marca, que en 2017 cumple 50 años de vida, se ha consolidado como una de las marcas favoritas del país (y de las nuestras).

Volvemos a estar ante una marca con un catálogo interminable y como no lo hemos probado todo (ya quisiéramos) no podemos deciros que probéis un producto en lugar de otro. Pero para que veáis que no nos lo estamos inventando y que sí que hemos probado cosas de la marca os diremos alguno de nuestros favoritos.

Empecemos por la variedad que creemos que es más fácil de encontrar las Bramley Apple Pies. Estas tartaletas de manzana las hemos visto en muchos sitios, tanto en supermercados como en algún que otro Poundland. Y hablando de cosas que valen una libra, una de las cosas interesantes de este tipo de bollería es que llevan muy pocos conservantes de ahí que tengan fechas de caducidad más próximas. ¿A qué viene esto si os estoy hablando del precio? Pues a que cuando la fecha de caducidad esta próxima el precio se rebaja, pudiendo encontrarlo a una libra en cualquier supermercado.

Después de las tartaletas, nuestro siguiente favorito son las French Fancies, unos bizcochitos muy tiernos con una nube de vainilla y recubiertos de glaseado. Estos dulces los podréis encontrar todo el año, pero hay variedades que sólo veréis en determinados momentos, como la Navidad, momento en el que probé esta delicia por primera vez.

Esto es sólo una muestra de las variedades que conocemos, pero hay muchas otras que aún no hemos probado, así que si probáis algún otro tipo recomendárnoslo o si está muy irresistible mandárnoslo…

   (5) Vodka filled chocolates (Finlandia)

Por último, voy a hacer algo de trampa. El siguiente producto no he ido a buscarlo a ningún sitio, sino que casualmente llegó a mi hace unos años a través de una amiga (a la mayoría de mis amigos ya los tengo avisados de que me traigan comida y no imanes). La cuestión es que Finlandia sigue en mi lista de pendientes y entre los motivos está volver a probar los “Vodka filled chocolates”, o lo que es lo mismo, chocolates rellenos de vodka.

Ya se sabe la relación que tienen los países del norte de Europa con el alcohol, principalmente el vodka, pero cómo se lo vamos a criticar, si de alguna forma habrá que combatir el frío ¿no? Y con estos caramelos se consigue. A ver como os explico la sensación: imaginaos que os lleváis a la boca un caramelo recubierto de chocolate y que cuando lo mordéis se rompe y os suelta un chupito de vodka en la boca, ¿os lo imagináis? Si es que no, añadid esto a la lista de motivos por los que ir a Finlandia y si os lo habéis imaginado, también, porque seguro que os habéis quedado cortos. Eso sí, tomadlo con moderación, no sé cuántos hacen falta para notar el subidón, pero si queréis descubrirlo (y contármelo) que sea en un ambiente controlado. Bueno, y ya que os estoy dando recomendaciones, no los mordáis fuera de la boca, el Vodka del interior está totalmente líquido así que será como derramaros el relleno encima.

P.D. A mí estos caramelos me los trajeron de Finlandia, pero haciendo este post me he enterado que también los venden en Rusia, cosa que no me sorprende teniendo en cuenta que es vodka.

Hasta aquí esta primera edición de “Productos fantásticos y dónde encontrarlos”. Si os ha gustado, tengo productos para convertir esto en una trilogía (si los del cine han podido sacar tres pelis de una enciclopedia yo también puedo) o en algo más. Y vosotros, ¿también tenéis este hobby de visitar supermercados?, ¿hay algún producto que os haya enamorado de algún viaje?

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