Bélgica a golpe de hostal: nuestra experiencia

Hemos viajado a Bélgica en varias ocasiones y en cada una de ellas hemos tenido unas necesidades de alojamiento diferentes: unas veces hotel y otras, las que más en realidad, albergue. En este post os relataremos nuestras experiencias en hostales de Bruselas, Gante y Lovaina. Queríamos hablaros también de nuestra experiencia en Brujas, pero como renovaron el hostal en el que estuvimos hace poco, cualquier parecido con nuestra experiencia previa sería pura coincidencia (y menos mal, porque la experiencia dejó mucho que desear, sólo os diremos que para que saliera agua de la ducha había que tirar de una cuerda).

   BRUEGEL YOUTH HOSTEL (Bruselas)* 

En Bruselas pasamos un par de noches en el Bruegel, un hostal muy céntrico ubicado justo al lado de la Chapelle. La ubicación es bastante buena, aunque en nuestra última escapada a Bruselas pudimos superarla (pagando más, claro); y el precio es más que competitivo. Como rasgo peculiar de este albergue, en el sótano tienen montado un pub muy coqueto.

Por otro lado, no os vamos a engañar, tiene algún punto flojo que vale la pena tener en cuenta, como que durante las horas de limpieza no dejan a nadie quedarse dentro del hostal. Algo que nos pasó a nosotros y que no sabemos si fue algo eventual o si se repite normalmente, es que una de las mañanas nos encontramos con los efectos de la borrachera de algún huésped en el baño (no daremos más detalles, pero seguro que ya sabéis por dónde van los tiros). Suponemos que debe ser porque hasta la hora de la limpieza la fregona no se toca.

En resumen, si lo que estáis buscando es un albergue barato para pasar la noche y punto, esta es una opción bastante buena, pero si necesitáis poder acceder a la habitación a lo largo del día u os vais a tomar el viaje con más calma mejor buscad otro sitio. La prueba es que nosotros, en nuestro segundo viaje a Bruselas, preferimos buscar otras opciones.

   DE BLAUWPUT HOSTEL (Lovaina)*

En nuestro primer viaje a Bélgica pasamos noche en Lovaina, ¿por qué? No os vamos a engañar, sobre todo por el ambiente nocturno, tengamos en cuenta que Lovaina chulea de tener el bar “más largo” de Europa. A pesar de que lo que buscábamos era ambiente, queríamos que a la hora de dormir no lo hubiera, por lo que cogimos un albergue justo al lado de la estación, lo que era perfecto también para dejar las cosas y salir liberados a la aventura. El albergue elegido fue De Blauwput.

Como decíamos el ambiente del hostal era muy tranquilo, son habitaciones de pocas camas por lo que las probabilidades de que te toque un mal compañero de habitación se reducen bastante. Punto flojo en este aspecto, no hay habitaciones mixtas, pero nosotras éramos dos chicas esa vez por lo que no nos afectaba.

Otro punto a tener en cuenta es su ubicación. A nosotras que estuviera “alejado” del centro (aunque 15 minutos tampoco nos parece tanto) ya nos venía bien para poder descansar, pero si lo que queréis es estar cerca de la zona de ambiente hay opciones más céntricas. Eso sí, si como nosotros usáis el tren como medio de transporte por el país, que esté cerca de la estación tiene su fuerte.

   BACKSTAY HOSTEL (Gante)

Hemos dejado Gante para el final porque es el hostal en el que hemos estado más recientemente. Aquí nos alojamos en una habitación de 15 personas, que se dice pronto, pero puede llegar a ser una locura (aunque miremos el lado bueno, hemos añadido la experiencia de dormir en un teatro rehabilitado, que no pasa todas las noches). Las camas eran estilo “nicho” por lo que a pesar de ser una habitación grande una vez te metes en la cama te aíslas muy bien, a menos que alguno de los otros huéspedes se quiera hacer notar. Esto fue lo que nos pasó a nosotros. Si antes hablando de habitaciones de pocas camas os comentabamos que la estadística de que te toque algún compañero indeseado se reduce, con 15 camas las estadísticas pueden ser horribles. No entramos en “anécdotas” pero que sepáis que las probabilidades están ahí.

Pasemos a algo que no esté tan sujeto a la suerte (para que veáis que en general el hostal nos gustó a pesar de la mala compañía). En primer lugar, el desayuno y ¡qué desayuno! Diferentes tipos de panes, zumos, máquina de café y, aquí viene el plato fuerte, ¡gofrera! Hay botellas con la masa y te puedes preparar al momento un gofre recién hecho para desayunar. A nosotros con eso nos enamoraron. Además, el personal es muy amable y en la recepción tienen toda la información turística que te puedas imaginar: mapas, guías gratuitas, folletos de museos… (aquí no sabemos si el que está bien nutrido es el hostal o es mérito de la ciudad de Gante que se lo curra editándolo todo…).

Como veis ir de albergue tienes sus riesgos añadidos, pero supone un verdadero alivio para el bolsillo. Esperamos que compartiendo nuestra experiencia en el blog os podamos ser de ayuda tanto si necesitabais un último empujón de cara a escoger uno de estos albergues como si lo que querías era descartarlos. Nosotros, a la larga, no nos arrepentimos de ninguna de estas opciones (aunque en alguna no repetiríamos, como es el caso del hostal de Bruselas): en unos descansamos genial, que al final es el objetivo; y de otros nos llevamos anécdotas interesantes.

 

* Estos hostales forman parte de la red de Albergues Juveniles, por lo que el precio está sujeto a que tengáis el carné de alberguista. Si no lo tenéis puede encarecerse un poco.

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