Roma Pass, ¿error o acierto?

Que levante la mano todo aquel que se ha aprovechado, en algún momento, de tarjetas turísticas o abonos de transporte de corta duración cuando está visitando ciudades grandes… Nosotros la tenemos levantada y seguro que más de uno de vosotros se ha visto también identificado. Si las similitudes no acaban aquí, seguro que más de uno de vosotros también se ha detenido calculadora en mano a comprobar si salía rentable o no la dichosa tarjetita, pues aquí os lo pondremos fácil con una: la Roma Pass.

Antes de ponernos a calcular la rentabilidad de la tarjeta empecemos por el principio, ¿cómo va la Roma Pass? Resumiendo, la tarjeta te incluye la entrada gratuita a uno o dos museos, descuentos en el resto de museos y el uso del transporte público de forma ilimitada. Para más detalles benditas sean las tablas (tened en cuenta que los precios son de este año, no nos hacemos responsables de como fluctúe la cosa):

¿Cuándo es rentable adquirir una Roma Pass? Personalmente creemos que hay dos motivos por los que vale la pena recurrir a esta tarjeta: cuando no dispones de los requisitos para pagar entrada reducida y cuando tu hotel queda alejado del centro. En nuestro caso, por ejemplo, sólo uno de los dos cumplía ambos requisitos por lo que sólo compramos una Roma Pass y yo (la benjamina es la que escribe) sólo adquirí un abono de transporte (el de 72 horas, que cuesta 18 €).

Otra cosa a tener en cuenta es qué museos queréis visitar y si los podéis visitar en el orden adecuado. Conviene que vuestros dos primeros museos sean los más caros, lo que viene siendo el Coliseo y los Museos Capitolinos, que cuestan entre los dos 26 €. Aquí ya estaríais ahorrando porque si a esto le sumamos el precio del bono de transporte la broma os sale por 44 €. La benjamina en este caso ya llevaría gastados 37,50€, por lo que por un mísero euro ya no le valía la pena la tarjeta. A partir de aquí estábamos a tablas ya que el resto de entradas las pagábamos los dos por igual, uno por edad y el otro gracias a la tarjetita. Con la tarjeta de 48 horas los cálculos serían similares.

En conclusión, en el caso de la Roma Pass el ahorro es bastante ajustado ya que a diferencia de otras tarjetas con las que puedes verte los museos que quieras (y puedas, que ver museos es tan cansado como ir de compras) aquí sólo te entran uno o dos museos. Sin embargo, nos mantenemos en que si sois mayores de 24 años (confieso que yo entré por los pelos) y tenéis previsto coger transporte público notaréis un buen ahorro.

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